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Faneo y el webcómic en el mundo hispanohablante. Entrevista a Juan Espadas

de Albert Sarlé, para Comunidad de AUTORES artísticos / cómic

Esta es una entrevista sobre la página de Faneo, el webcómic, y cómo funcionan ambos conceptos en relación a la sociedad y sus usuarios. Para contextualizarnos bien, tenemos que partir de que Faneo es una página que nació tras el cierre de Subcultura, un espacio que permitió publicar y leer webcómics en español entre 2006 y 2008.

Hemos podido hablar con Juan Espadas, un autor de cómic que ya tiene una larga trayectoria en su campo, que estuvo en Subcultura durante muchos años y que se implicó con Faneo en su desarrollo.

Albert Sarlé: Buenas noches. La primera pregunta es sobre Faneo. ¿Qué es? ¿Cómo definirías la plataforma?

Juan Espadas: Es un portal de webcómics, eso es evidente. 

A la hora de definirlo lo haría desde dos puntos de vista: desde el mío propio y desde el que cuento a mis alumnos 

Albert Sarlé: Si puedes comentar ambos puntos de vista estaría genial.

Juan Espadas: Para mí, como autor de cómics (consagrado o no) es una plataforma que me sirve para dar cumplimiento a dos necesidades. Una, que parece más obvia, es mantenerme en contacto con el núcleo de seguidores que arrastro desde otras plataformas ya extintas o de las redes sociales e interactuar con ellos (supongo que esto irá a más dado que Faneo es un portal joven todavía). 

La segunda es más personal, y es la de recibir feedback de esa gente. A ver si lo puedo explicar... 

Es la necesidad de tantear qué estoy haciendo bien y en qué me estoy equivocando con mi trabajo. 

Lo que les cuento a mis alumnos de este portal y de otros sitios es que tienen que enseñar sus trabajos, porque un cómic que no puede leer nadie es un cómic que no existe. 

Además, les puede servir como base para empezar a formar su comunidad de seguidores con la ventaja de que todos nos comunicamos ahí en lenguas de gentes romanizadas y, por tanto, de exquisito gusto artístico. No sé si me he explicado.

Lo que les cuento a mis alumnos de este portal y de otros sitios es que tienen que enseñar sus trabajos, porque un cómic que no puede leer nadie es un cómic que no existe.”

Albert Sarlé: Perfectamente. Me parece muy interesante la relación que se establece entre los autores y los lectores. Luego si te parece volveremos al tema. ¿Por qué nació Faneo?

Juan Espadas: Vale, perfecto.

Faneo, creo, pero no me hagas caso al cien por cien porque soy bastante merluzo, nació debido a la sensación de orfandad que dejó Subcultura.

De hecho, cuando se anunció el cierre de Subcultura, me llegaron noticias de varias iniciativas para ocupar el vacío que había dejado, del mismo modo que Subcultura ocupó el nicho que había dejado el WEE (Webcómics En Español, una página que recopilaba los webcómics de habla hispana hasta el momento).

Una de esas iniciativas fue Faneo y, creo, la única apoyada por una empresa y no basada únicamente en el entusiasmo y las ganas de hacer de los fanes. No sé cuál es la forma correcta de decir el plural de fan.

Seguramente, entre los desarrolladores de Faneo habría otros motivos tales como dar a conocer la empresa, además de la pasión por los cómics (que me consta) de algunas de las personas que se encargaron de programar todo y dejarlo bonico.

Todo esto lo digo desde mi percepción, ya que se pusieron en contacto conmigo desde el principio, tal vez por ser el más viejo del lugar salvo Cano (uno de los usuarios que lleva más tiempo, autor de Ibosim). 

Creo que, sobre todo fue por esa sensación de no tener un sitio amistoso donde poner tus cosas.

Albert Sarlé: ¿Crees que fue significativo tener el apoyo de una empresa?

Juan Espadas: Creo que sí.

No sé el destino de las demás iniciativas, pero me parece que no llegaron a mucho. No lo sé con certeza. Lo que sí sé es que sin una infraestructura detrás habría sido todo más laborioso y menos "profesional", signifique "profesional" lo que signifique. 

Albert Sarlé: ¿Qué papel tuvisteis los autores y usuarios que os involucrasteis como tú?

Juan Espadas: Yo me limité a tomar cervezas y gritar "¡Esto es una birria!". 

Nah, en serio.

Fue principalmente opinar sobre la usabilidad, el aspecto, las secciones que podían tener o no tener cabida en la página... Probar los cacharros e intentar romperlos, tratar de detectar bugs (creo que se llaman así), probar las cosas, sugerir lo que nos parecía útil... Ese tipo de cosas.

Albert Sarlé: ¿Y la empresa de dónde salió? ¿Eran usuarios también, como vosotros?

Juan Espadas: Eso no lo sé, ni tampoco cómo fueron poniéndose en contacto con la gente externa a ella. A mi me contactó Werty o David Prieto (Valerian32) (usuarios reconocidos de Subcultura), otros autores de webcómics de la extinta subcultura. ¿Cómo se pusieron en contacto con ellos? Lo ignoro.

Albert Sarlé: ¿Qué objetivos os planteasteis al crear Faneo?

Juan Espadas: Yo, la verdad, es que no tenía en mente ninguno en concreto. Soy bastante desastre. Mi intención era echar una mano en lo que pudiera dentro de mis posibilidades.

Albert Sarlé: ¿Crees que otra empresa (o una más convencional quizá) hubiese interferido en los valores que esperarías de una plataforma como Faneo o Subcultura?

Juan Espadas: Supongo que sí, respecto a lo que me preguntas, pero no lo puedo asegurar. El hecho es que muchos trabajos de OpenShine son de código abierto, o como se diga eso, así que supongo, haciendo además cosas de tebeos, que su espíritu no es demasiado convencional. 

La verdad es que, antes de conocer en persona a las gentes de OpenShine no las tenía todas conmigo. Subcultura era una plataforma que se creó sin que sus desarrolladores se llevaran un duro y eso de que entrara una empresa... 

Sin embargo todos mis recelos se disiparon al conocer al personal, saber que algunos también eran autores de webcómics, que todos eran lectores, y que tenían mucho cariño puesto en el proyecto. 

Ya te digo, personalmente sólo ayudar en lo que pudiese. 

“Todos mis recelos se disiparon al conocer al personal, saber que algunos también eran autores de webcómics, que todos eran lectores, y que tenían mucho cariño puesto en el proyecto.”

Albert Sarlé: ¿Crees que otra empresa (o una más convencional quizá) hubiese interferido en los valores que esperarías de una plataforma como Faneo o Subcultura?

Juan Espadas: Supongo que sí, respecto a lo que me preguntas, pero no lo puedo asegurar. El hecho es que muchos trabajos de OpenShine son de código abierto, o como se diga eso, así que supongo, haciendo además cosas de tebeos, que su espíritu no es demasiado convencional.

Albert Sarlé: ¿Cuáles dirías que son esos valores?

Juan Espadas: Jo... No lo sé. A mi me dieron confianza y con eso me vale. No debo de ser muy bueno como tiburón de los negocios.

Albert Sarlé: Me sirve con los valores que creas que debe tener una plataforma así.

Juan Espadas: Creo que respeto, principalmente, para los creadores y sus obras; honestidad para con los posibles futuros clientes que puedan lograr a través de Faneo y entusiasmo para hacer cosas sin tener una perspectiva comercial en mente.

Albert Sarlé: ¿Qué visión del cómic teníais los que participasteis en su creación? O qué idea del webcómic.

Juan Espadas: Pues muy distintas. Eso, creo, enriqueció un poco el proyecto.

Había gente interesada en el cómic costumbrista, otros en el webcómic como tal, otros aventuras y yo tomar birras y gritar "¡Esto es una birria!".

De hecho me parece que el que haya gente con distintas visiones, distinta formación artística, distintas profesiones, etc, da mucha más variedad y versatilidad al sitio.

Los jóvenes no vivisteis la procelosa época de los fanzines de los años noventa y los viejos no mamamos desde el principio la digitalización y el internet.

Diferentes visiones, diferentes inquietudes, diferentes backgrounds y el mismo futuro.

Albert Sarlé: Viendo la diversidad que hay, ¿verías posible definir el webcómic (o diferenciarlo del cómic) más allá del medio (internet)?

Juan Espadas: Esa es una pregunta difícil, porque depende mucho de lo que cada cual entienda por qué es el cómic.

Desde luego que con el cómic en red se pueden usar recursos que no se pueden usar en el cómic impreso, que, además, la distribución es inmensamente más barata (no gratuita) y que se puede incorporar multimedia.

Pero, a mi entender, no debería diferenciarse el cómic del libro. Pienso que los cómics de terror deberían venderse en el mismo espacio que la literatura de terror, los cómics románticos con las novelas románticas, etc.

¿Cómo se puede aplicar esto a un mundo que está cambiando cada día y que evoluciona de una manera que nadie puede prever? Pues no tengo ni idea.

Es todo taaaan misteroso para mí que me voy a abrir otra cerveza.

Desde luego que con el cómic en red se pueden usar recursos que no se pueden usar en el cómic impreso, que, además, la distribución es inmensamente más barata (no gratuita) y que se puede incorporar multimedia. Pero, a mi entender, no debería diferenciarse el cómic del libro.”

Albert Sarlé: Sin embargo, antes has mencionado que uno de los motivos por los que estabas implicado en Faneo es la relación con el público. ¿Podríamos decir que la forma de consumir el cómic ha cambiado con plataformas como Faneo?

Juan Espadas: Claro.

A lo mejor se podría comparar a una gran red social en la que sólo hay creadores y consumidores de tebeos.

Puede ser una idea muy estúpida pero yo lo veo un poco de esa manera. A lo mejor es muy tonta mi concepción de lo que es una red social, pero si quiero leer cómics no me voy a Instagram, por ejemplo, que no es una red muy amistosa con los cómics, o a Twitter, que es algo más amable para los tebeos, y mucho menos a Facebook porque no hay que entrar ahí nunca, voy a Faneo o a otros portales de cómics, donde la interfaz está pensada (en teoría) para que sea cómoda la lectura de un cómic (en esto todavía no ha ganado la tecnología al libro impreso, en mi opinión).

Albert Sarlé: De hecho te me has avanzado. Te iba a preguntar si podríamos considerar Faneo una red social. ¿Qué relación se articula entre autores y lectores?

Juan Espadas: Uffff...

Albert Sarlé: ¡Me vale un resumen!

Juan Espadas: Muchas veces el lector es muy tímido. Te los encuentras en algún evento de cómic y te dicen que te siguen desde hace años en no sé cuál red social pero que les da vergüenza decirte que algo les ha gustado o les ha disgustado, simplemente le dan al botón de mostrar aprobación que se estile en esa red social (corazón, pulgar, like, lo que sea), a veces lo comparten con sus propios seguidores o a veces nada de nada.

No sé si causa respeto la figura del "artista" que hace cómics o se esperan que su autor admirado puede ser un borde desagradable.

Ahora, hay algunos autores o lectores con los que entablas cierta amistad y te preocupas de comentar en sus páginas igual que ellos se molestan en gastar algo de su tiempo en comentar las tuyas.

Albert Sarlé: ¿Dirías entonces que no hay mucha retroactividad de los lectores a los autores?

Juan Espadas: En general sí.

Y fíjate que la mayor parte de los autores buscamos activamente ese feedback del que te hablaba antes.

Pero a todos nos pasa, creo, que nos da miedo molestar o algo así. Aunque la mayor parte de los autores sean gente supermaja y mucho más accesible de lo que parece. Al fin y al cabo no ganamos lo mismo que los actores de Hollywood.

Fan, la mascota de Faneo.
Imagen realizada por Sheap (https://www.patreon.com/sheap )

Albert Sarlé: ¿Crees que ha cambiado, aunque sea solo un poco, la forma de relacionarse con los artistas desde que nació Subcultura hasta ahora?

Juan Espadas: No creo que cambie, a la postre. Lo que ocurre es que Faneo es joven y pequeñita. Está creciendo, está formándose. Subcultura tuvo sus años para desarrollar grupos de autores con intereses similares que se relacionaban entre ellos (además de con lectores) y formaban comunidad dentro de la propia comunidad.

Además, al tener un volumen de usuarios mayor atraídos a lo largo de los años, surgían de vez en cuando personas con iniciativas que hacían crecer a la comunidad, como recopilatorios de webcómics impresos, contratación de puestos en eventos de cómic, etc.

Ya veremos como evoluciona Faneo y si se produce algún cambio. Pienso que el porcentaje de personas que hacen determinadas cosas es similar, sólo que en Faneo, de momento, hay menos gente.

Lo que ocurre es que Faneo es joven y pequeñita. Está creciendo, está formándose. Subcultura tuvo sus años para desarrollar grupos de autores con intereses similares que se relacionaban entre ellos (además de con lectores) y formaban comunidad dentro de la propia comunidad.

Albert Sarlé: Entonces el problema no sería tanto con la concepción del artista sino con la cantidad de usuarios de la plataforma, ¿no? Con concepto de artista me refiero al miedo o reparo que puedan tener los lectores a relacionarse con él.

Juan Espadas: Es lo mismo. Antes tenías más interacciones pero también más seguidores. Pienso que el porcentaje es similar.

Pero no he hecho un estudio estadístico, es sólo una impresión personal.

Albert Sarlé: Vale, pues saltamos a otro tema. ¿Qué supone para el autor ofrecer sus obras gratuitamente?

Juan Espadas: No tengo ni idea.

Ya te he dicho que soy muy atolondrado y tengo la necesidad de coger las páginas, agitarlas delante de la cara de alguien (virtualmente, claro), plantárselas delante de la nariz y decirle: "¡Eh! ¡Eh! ¿Qué te parecen?"

Y que me digan que molan mucho.

"¡¿Pero qué dices, si son una birria?!"

Y así.

Scorsese, webcómic de Reysaurus publicado en Faneo. https://www.faneo.es/comics/scorsese/

Albert Sarlé: Simplemente tener interacción, ¿no?

Juan Espadas: Yo no sé sacar provecho económico a mi trabajo y confío en la bondad de la gente.

Yo les digo "Mira, lee esto y si te mola y lo tienes a bien, si no te causa molestia, podrías considerar echarme unos leurios en el patreon o en el Kofi o lo que sea",

Ahora bien, soy el tiburón más gordo y tonto del mundo de los negocios.

Albert Sarlés: ¡Creo que eso es común en muchos artistas!

¿Hay algún posicionamiento ideológico por parte de Faneo en esa «gratuidad»? Tanto en el hecho de que todo lo que se pueda leer sea accesible como que cualquiera pueda subir lo que quiera

Juan Espadas: Es que no se puede subir lo que se quiera. De modo que sí que hay un posicionamiento ideológico si he entendido bien tu pregunta.

Albert Sarlé: Tu respuesta es interesante, pero no me refería a eso.

Juan Espadas: ¿Entonces?

Albert Sarlé: Me refería a si hay alguna motivación con que todo sea gratuito y accesible. Faneo podría haber sido una editorial online, por ejemplo, ofreciendo productos y los lectores pagando por ellos. Pero en vez de eso, cualquiera puede leer y cualquiera (siempre que cumpla las normas de la página) puede subir su arte sin pagar tampoco por el servidor.

Juan Espadas: Claro. Pero OpenShine no es una editorial ni viene del mundo editorial, sino que es una empresa de tecnología y viene del mundo de las nuevas tecnologías.

Y ahí mi conocimiento es nulo.

Supongo que, como empresa que es, pretenderá obtener algún beneficio, (económico o (más probablemente) intangible) pero también puede ser que haya sido hecho todo por "amor al arte" ya que muchos de los miembros de la empresa son webcomiqueros o lectores de webcómics.

Así que, claramente, hay un posicionamiento ideológico, tal y como decías al principio.

Como en cada cosa que hacemos en la vida.

Albert Sarlé: ¿Crees que tiene alguna desventaja esa postura?

Juan Espadas: No.

La industria del cómic no se está adaptando a los nuevos tiempos. La gente que hace cosas por la gente es la que triunfará al final. Nos apoyamos entre nosotros, cada cual dentro de nuestras posibilidades. Al final saldremos triunfantes sobre los egoístas, los avariciosos y los que ansían la fama, el dinero o el poder.

Esto me ha quedado muy rojo.

La industria del cómic no se está adaptando a los nuevos tiempos. La gente que hace cosas por la gente es la que triunfará al final. Nos apoyamos entre nosotros, cada cual dentro de nuestras posibilidades. Al final saldremos triunfantes sobre los egoístas, los avariciosos y los que ansían la fama, el dinero o el poder.”

Albert Sarlé: ¡Nada de malo con ello!

Juan Espadas: Pos claro.

Captura del webcómic Pura Coincidencia, de Genocation. https://www.faneo.es/comics/puracoincidencia/

Albert Sarlé: ¿Qué piensas de Tapas o Webtoons? (dos portales de webcómic en inglés) En el sentido de que, ofreciendo las mismas posibilidades de Faneo, sí tienen un enfoque más comercial.

Juan Espadas: Hace años que no entro a Tapas. Principalmente porque no sé inglés. Así que no sé como lo llevan. Me llegan un montón de cosas en inglés y las borro inmediatamente,

Albert Sarlé: Ambas seleccionan qué cómics mostrar en portada y buscan formas de rentabilizar tanto la web como los trabajadores y los artistas

Juan Espadas: Pero cuando entra el dinero en algo bonito lo rompe. Lo corrompe. El dinero sólo debería usarse para las cosas feas. No tengo opinión sobre el tema porque no lo conozco.

Albert Sarlé: Dejando de lado ese aspecto comercial, ¿crees que Faneo debería ofrecer la posibilidad de que los artistas ganen dinero?

Juan Espadas: Debería hacerlo, creo. Pero no debería hacerlo. Trato de explicarme. Si el objetivo es que cualquiera pueda subir sus cosas (siempre que cumplan las normas) sin que le cueste nada al autor, entonces no, ya que se da el servicio del alojamiento y la exposición y cualquiera puede decidir libremente si usa ese portal o no.

Si el objetivo es que salgan cómics profesionales de gran calidad entonces sí, pero debería reconvertirse en una editorial online.

Yo uso Faneo para poner lo que me da la gana y que quiero que todo el mundo vea. Para ganar dinero lucho con mis editores y mis clientes.

Yo uso Faneo para poner lo que me da la gana y que quiero que todo el mundo vea. Para ganar dinero lucho con mis editores y mis clientes.

Albert Sarlé: ¿Y cuál crees que es el posicionamiento del lector de cara a pagar por una obra online?

Juan Espadas: El posicionamiento del lector alemán: Pago.

El posicionamiento del lector anglosajón: Pago.

El posicionamiento del lector de la península ibérica y América Central, del Sur y la parte del Norte que corresponde a Mexico: Si puedo, lo pirateo.

¡Que he visto pirateado un cómic mío que se podía leer gratis en mis sitios! Y, aún así, los portales de las Majors yankis (Marvel y DC) no funcionan. Que yo sepa a día de hoy nadie paga por un cómic online si lo tiene en papel. Pero las grandes editoriales están haciendo un negocio tecnológico con sus productos que es una mierda.

¿Por qué voy a pagar 8 leurios por un PDF si pago 12 leurios y tengo el álbum en tapa blanda? Yo no lo voy a hacer. Sólo voy a ver el tebeo en PDF si me pones el cómic en físico en tapa dura con encuadernado en piel de dinosaurio a 45 leurios.

Pero las editoriales están pasando sus cómics a digital, lo que ocurre es que los precios no son suficientemente diferentes como para que te plantees hacerte con la versión digital.

El ejemplo de 8-12 es real.

Si me dices 3-12 me lo pienso.

El posicionamiento del lector de la península ibérica y América Central, del Sur y la parte del Norte que corresponde a Mexico: Si puedo, lo pirateo. ¡Que he visto pirateado un cómic mío que se podía leer gratis en mis sitios!”

Albert Sarlé: Ya, claro.

Juan Espadas: Si me dices 1-12 lo compro en PDF aunque no me interese simplemente porque lo puedo leer, ver si me gusta lo suficiente como para comprarlo en papel o investigar más obras de ese autor a 1 euro, o me parece una basura y sólo he perdido mi tiempo y un leurio.

Ponme la grapa de Spiderman a 0,5 y si me gusta la miniserie a lo mejor me compro el recopilatorio, pero si me pones la grapa con una suscripción de 10 al mes en la que me metes cosas que no me interesan a lo mejor no pago la suscripción. Y si es un webcómic nativo, que no tiene versión física, ponme algo que sea acorde a lo que me vas a dar.

Desafortunadamente el cómic es una de las experiencias de lectura más desequilibradas que existen. Tú puedes tardar seis mese en hacer un producto (odio la palabra producto aplicada al cómic) que se va a consumir en veinte minutos. ¿Cuánto vale eso? ¿Cuánto merece ganar el autor? Yo no lo sé, ¡sólo tengo ganas de quemar cosas! Pero yo sólo sé mi caso y no soy representativo de nada.

Desafortunadamente el cómic es una de las experiencias de lectura más desequilibradas que existen. Tú puedes tardar seis mese en hacer un producto (odio la palabra producto aplicada al cómic) que se va a consumir en veinte minutos. ¿Cuánto vale eso? ¿Cuánto merece ganar el autor?”

Albert Sarlé: Muy interesantes las comparaciones. Y ya para acabar. ¿Crees que la concepción de pago del lector hispanohablante ha cambiado o va a cambiar de cara al futuro?

Juan Espadas: No lo creo.

El cómic (o webcómic) es una obra de arte pero también es un objeto de producción industrial. Creo que esa es la maldición del cómic.

Hace nada se vendió un original de Berni Wrightson por un millón y pico de dólares (que él, por supuesto, no disfrutó en vida) pero el libro en el que aparecía esa página se vendía por menos de 10 leurios y él se llevaría unos royalties de menos del 15% de cada ejemplar vendido.

Hacemos arte pero cobramos como peones especialistas (en el caso de que se cobre). Internet está lleno de ejemplos de "hazme esto gratis que a ti no te cuesta nada" de empresas que tratan de estafar el trabajo de sus artistas, de gente que se va sin pagar o sin valorar lo que vale. ¿Si no te cuesta nada hacer el dibujín por qué voy a pagar por ello? Además, estás trabajando en lo que te gusta, deberías hacerlo gratis.

La cultura debería ser gratuita.

Además, el cómic es un producto de ocio, no nos equivoquemos (aunque en verdad no sea así) y tiene que competir con el teatro, la danza, la literatura, la televisión, el cine, los videojuegos... ¿Cómo se va a valorar?

Se piratean series de Netflix que cuestan millones de petrodólares... ¿Cómo no se va a piratear un tebeo?

Fan, mascota de Faneo. Creada por Paw.

Albert Sarlé: Ya claro.

Pues ahora sí, eso es todo. Muchas gracias por tu colaboración, ha salido una entrevista muy interesante.

Juan Espadas: A mandar, joven, para lo que gustes. Me alegro de haber sido de utilidad.

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